La historia de Ballantine's Finest, el segundo whisky escocés más vendido del mundo, comenzó oficialmente en 1910 como la receta insignia de la casa, aunque sus raíces se remontan a una pequeña tienda de comestibles fundada por George Ballantine en 1827. El éxito de esta expresión radica en una receta inalterada que mezcla más de 40 whiskies de malta y grano seleccionados de cuatro regiones clave de Escocia.
