El Ballantine's Finest de la década de 1980 es una de las botellas vintage más icónicas y buscadas dentro de las expresiones clásicas de los whiskies escoceses de mezcla (blended). Durante esa época, la marca experimentó un crecimiento tan masivo que se convirtió en la etiqueta de whisky más vendida de toda Europa en 1986.
A diferencia de las versiones contemporáneas comerciales, las ediciones lanzadas en los años 80 ofrecen un perfil de sabor marcadamente diferente debido a las regulaciones de la época, las destilerías base y los métodos de producción empleados hace décadas
