Es un whisky escocés de tipo Single Malt producido en la región de las Highlands.
Es reconocido mundialmente por su icónica botella adornada con el ciervo real de 12 puntas y por su perfil de sabor rico, complejo y con fuerte influencia de jerez.
Este whisky destaca por su intrincado método de añejamiento dividido, diseñado por expertos de la destilería:
Primeros 9 años: Reposa en barricas de roble blanco americano que antes contuvieron Bourbon, aportando una base de vainilla y miel.
Últimos 3 años: El líquido se divide al 50%. Una mitad continúa en las barricas de Bourbon y la otra mitad se transfiere a barricas de jerez Matusalem Oloroso de 30 años.
Mezcla final: Ambas partes se vuelven a unir para crear el producto definitivo armonizando el dulzor con las notas especiadas.